En las grandes empresas conviven distintas generaciones de profesionales. Babyboomers, Generación X, Millenials (Y) y la generación Z componen la población activa. A veces surgen diferencias «de concepto» que no siempre son fáciles de solucionar. Más aún cuando el CEO es un profesional senior y tiene bajo su mando a millennials. Para poner solución a la gestión del talento joven surge el reverse mentoring. Una herramienta de cohesión creada para mantener un entorno de entendimiento y el intercambio de ideas entre personas de distintas edades.

Quién no ha tenido un jefe que estaba totalmente “pez” en nuevas tecnologías. O un compañero con una larga experiencia a sus espaldas que las ha pasado canutas para adaptarse a la era digital. O un colega al que le costaba mucho pensar como los más jóvenes de la oficina. Son situaciones relativamente cotidianas en las empresas. Especialmente en las multinacionales, donde a veces conviven varias generaciones de profesionales.

Y es que la realidad de muchas empresas es que están formadas por profesionales de muy diversas edades. Babyboomers, Generación X, Millennials (Y) y los nacidos en la generación Z componen la población activa actual. No es de extrañar que a veces surjan diferencias «de concepto» entre los más jóvenes y los más veteranos.

Para dar solución a esas diferencias que marca el año de nacimiento surge el reverse mentoring. Una herramienta pensada para crear un ambiente de entendimiento y de armonía entre personas de diferentes edades y generaciones. Y es que una cosa está clara: un baby boomer no puede pensar igual que un millennial. Por muchos esfuerzos que se haga, no es comparable alguien que se ha criado en una época analógica a aquellos que han nacido con un smartphone bajo el brazo.

Reverse mentoring o de cómo trabajar como un Millenial

El reverse mentoring va dirigido a CEO o profesionales senior que quieran entender mejor cómo piensan y trabajan los millennials.

El reverse mentoring se dirige a quienes no quieran perderse las tendencias digitales actuales

Pero, ¿en qué consiste exactamente el reverse mentoring? ¿Y a quiénes va dirigido? La respuesta a la primera pregunta es la siguiente. El reverse mentoring acerca las últimas tendencias en tecnología, estrategias de empresas y dirección de personal a los miembros menos «actualizados» de una empresa. Y para llevar a cabo esta labor se hace uso de millennials o de nativos digitales. La respuesta a la segunda cuestión es: el reverse mentoring va dirigido a los CEO o profesionales senior que no quieran quedarse atrás en lo relativo a tendencias digitales.

Por lo general, el reverse mentoring crea equipos entre millennials y seniors. Pero no siempre es así. A veces las diferencias entre miembros de una empresa no surgen únicamente por el salto generacional. También pueden producirse fisuras cuando uno -o varios- proceden de metodologías algo arcaicas y oxidadas. Como, por ejemplo, el trabajar a corto plazo o en función de un horario fijo en vez de por objetivos.

Reverse mentoring o de cómo trabajar como un Millennial

Los millennials han nacido en plena era digital: dominan las tecnologías. Son ellos quienes dan orientación a los profesionales más veteranos al ponerse al día en tecnologías 2.0.

Pensar como los «homo digitalis»

El reverse mentoring invierte el orden natural del modelo maestro-discípulo clásico. El joven se convierte en maestro. Y el veterano, en alumno. Pero no se trata, simplemente, de que un joven enseñe a un señor a manejar Instagram o el último modelo de iPhone. La clave es conseguir que el CEO entienda el comportamiento de los «homo digitalis». Y que piense realmente como ellos.

Así, el kit de la cuestión radica en que un millennial ayude a quien no lo es a pensar tal y como lo hace él. A ver el mundo de una manera similar. La clave de esta variante del coaching para empresas radica en la voluntad de ayudar y la de ser ayudado por ambas partes. Y ha de haber honestidad y verdadera comunicación en ello. Porque para que el reverse mentoring funcione, uno da el salto -a las nuevas tecnologías- y el otro anima a saltar. La confianza debe de ser total.

En cualquier caso, se trata de un proceso bidireccional. Funciona en ambos sentidos. El CEO o senior se nutre de la dinámica, la frescura y las ganas del joven talento. Por su parte, el millennial aprende de la experiencia y dominio de éste.

Beneficios del reverse mentoring

La fórmula del reverse mentoring es muy efectivo en start-ups y empresas que quieran estar al 100% en transformación digital. Sus ventajas son el feedback entre mentor y mentee. La empresa es la gran beneficiada de este acercamiento. Además, el sistema ayuda a retener el talento joven, renovar el pensamiento estratégico de la compañía e implementar un flujo de innovación constante.

El reverse mentoring, implantado por el magnate de General Electric en los años 90

El empresario americano Jack Welch, que logró reinventar la marca General Electric, creó esta dinámica para el aprendizaje de Internet. Un visionario que supo ver el talento de la juventud como herramienta de cambio para los trabajadores más curtidos.

Hoy en día, el hecho de que en las empresas convivan hasta cuatro generaciones distintas de trabajadores hace que esta técnica sea especialmente indicada para lograr la mejora continua de lo miembros de la organización.

Reverse mentoring o de cómo trabajar como un Millennial

Reverse mentoring o de cómo trabajar como un Millennial

 

El gran valor añadido de esta herramienta es sin duda su capacidad para enseñar, a través del savoir faire de los jóvenes, a las personas con menos competencias tecnológicas. Y lo más importante: este proceso pone en valor a los jóvenes profesionales. Gente muy preparada, dotada de grandes ideas. Personas que tienen mucho que decir. Y mucho que aportar.

Está claro que cada generación piensa y se relaciona de distinta manera. Incluso se hablan lenguajes distintos. Pero nadie mejor que los jóvenes para abrir la puerta a las empresas a los nuevos modelos creados por la transformación digital de la sociedad. A través de la ayuda que ofrece el reverse mentoring, los jóvenes se sienten valorados y motivados, ven con claridad el resultado de sus aportaciones. Y se sienten implicados en un proyecto común que, al fin y al cabo, es un proyecto de todos: la empresa.

 

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