Las bombillas halógenas ya son historia. Desde el pasado 1 de septiembre, la comercialización de este tipo de bombillas está prohibida en la Unión Europea. La nueva normativa comunitaria obliga a eliminarlas definitivamente. A partir de ahora habrá que sustituirlas por la iluminación LED. ¿El motivo? El gobierno de la UE quiere mejorar la eficiencia energética en un 20% (y un 30% al llegar a 2030).

En los asuntos relacionados con la iluminación, los consumidores nos estamos haciendo expertos en despedidas. En 2012 dijimos adiós para siempre a las bombillas incandescentes. En 2016 lanzamos un «au revoir» a los focos halógenos. Y en 2018 decimos «bye, bye» a las bombillas halógenas. Y es que la nueva normativa de la Unión Europea obliga a eliminarlas definitivamente. Esto nos obliga a sustituirlas por la iluminación LED. 

Desde el pasado 1 de septiembre está prohibida la comercialización de bombillas halógenas en la Unión Europea. Sólo quedarán exentas de esta norma aquellas que no tengan una tecnología que les permita ser sustituidas.

Los objetivos del Plan de Eficiencia Energética de la UE: lograr un abastecimiento de energía sostenible y reducir la emisión de gases de efecto invernadero

La causa de esta medida está en el Plan de Eficiencia Energética que aprobó la Unión Europea en 2011. Entre sus objetivos, el organismo busca mejorar la eficiencia energética en un 20%. Y que para 2030 esta cifra aumente de siete a diez puntos, hasta alcanzar el 30%.

El fin del Plan de Eficiencia Energética es conseguir un abastecimiento de energía sostenible y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Emisiones provocadas por la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón, principalmente). Todos ellos, los principales culpables del cambio climático.

La medida de dejar fuera de circulación a las bombillas halógenas también responde al interés de reducir la necesidad de importación de estos combustibles desde fuera de la UE. Los países pertenecientes poseen pocos recursos autóctonos y la dependencia energética es elevada (54%).

Asimismo, la Unión Europea también desea mejorar la seguridad del suministro y fomentar la competitividad de las economías europeas.

¡Bye, Bye, bombillas halógenas!

La UE, en su Plan de Eficiencia Energética, tiene objetivos ambiciosos para 2030: mejorar la eficiencia energética en los hogares en un 30%.

Éstas son las alternativas a las tradicionales bombillas incandescentes y las bombillas y focos halógenos

En definitiva, el plan de diseño ecológico para las lámparas de uso doméstico que propone la UE propone nuevos modelos de iluminación en los hogares. ¿Cuáles son las alternativas que nos quedan?

Halógenas mejoradas (eco) o incandescentes mejoradas

Este tipo de bombillas ahorran entre un 20 y un 30% respecto a la incandescente tradicional. Duran entre 2.000 y 3.000 horas. Su precio ronda, aproximadamente, los 2,5 euros.

Fluorescentes compactas

Las fluorescentes compactas o ahorradoras logran un ahorro del 80% respecto a la incandescente. Tienen una vida media de entre 6.000 y 15.000 horas. Cuestan unos 12 euros.

¡Bye, Bye, bombillas halógenas!

Las bombillas fluorescentes compactas o ahorradoras logran un ahorro del 80% respecto a la incandescente (el modelo más utilizado hasta 2012).

Bombillas led

Sin duda, son la alternativa de bajo consumo que presenta más ventajas. Al menos, así lo indica la Comisión Europea. Las bombillas led ahorran un 90% de energía respecto a una incandescente tradicional. Tienen una duración de hasta 25.000 horas. Algunos fabricantes dicen que alcanza las 50.000 horas. Cuestan unos 30 euros.

Por otra parte, las bombillas led son más baratas. Tienen una vida útil mayor. Se trata de una tecnología que ofrece la misma cantidad de electricidad. Pero consume una décima parte de energía que la halógena. Llega a ser hasta diez veces más eficiente que la bombilla tradicional (incandescente).

¡Bye, Bye, bombillas halógenas!

Lámparas de uso doméstico con bombillas led.

El fin de las bombillas halógenas permitirá un ahorro del 15% en el recibo de la luz

Según la Comisión Europea, en 2020 se conseguirá un ahorro de electricidad equivalente al consumo anual de 11 millones de hogares. Y una reducción del recibo de la luz de un 15%.

De este modo, gracias al menor consumo de electricidad, un hogar medio puede tener un ahorro neto de entre 25 y 50 euros al año. El ahorro dependerá del tamaño de la familia y del tipo y número de bombillas que utilice.

Más de la mitad de los europeos no sabe que las bombillas halógenas han llegado a su fin

Cabe recordar un detalle. En JinP os hemos contado todo esto porque, al parecer, más de la mitad de los europeos aún no se han enterado del fin de las bombillas halógenas. Sí, como lo lees. Un 54% de los ciudadanos de la UE nunca ha oído hablar de su desaparición.

En conclusión. Qué lejos queda el año 1879. Cuando Thomas Edison comercializó la primera bombilla incandescente. Aquella con la que generaciones de chavales -ahora maduritos- intentábamos subir la temperatura de los termómetros (de mercurio) para fingir estar malos y evitar ir al cole. Pero claro, las nuevas generaciones siempre tienen más luces que las anteriores. Y los cambios que propone la UE son para mejor. Menos consumo. Menos agentes contaminantes. ¡Iluminados estamos!

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